He estado durante un mes en Panamá pero no he «viajado» por el país.

Cada vez que la gente me preguntaba el porqué, les contestaba que estaba improvisando y me encontraba bien donde estaba.

Y viajando e improvisando nació Improviajar. Un nuevo concepto que me he adueñado.

¿Te imaginas no tener rumbo fijo?

No tengo rumbo fijo, no sé que voy a hacer la semana que viene ni dónde estaré dentro de un mes.

Y aunque parezca mentira me agobio menos que teniéndolo todo organizado.

Sé que siempre voy a estar bien porque puedo cambiar de dirección cuando quiera.

Y esto tiene la posibilidad de permanecer largas temporadas en un lugar, como mis 3 semanas en un pueblecito de Panamá. Y a esto también se llama viajar.

Ya había improviajado cuando estuve 20 días en Escocia, pero tenía una fecha más o menos fija para volver. Esta vez es diferente.

Cuando escuchamos la palabra “viajar” pensamos en recorrer muchos lugares en el menor tiempo posible, y a eso lo llamamos un buen viaje.

Sin embargo, solo es una forma de viajar de tantas otras que hay.

Uno de tantos atardeceres que vi en Costa Rica

Viajar por viajar

Viajar por viajar es cuando llegas a un lugar nuevo y vas a toda velocidad para visitar los “principales sitios turísticos” y volver a casa con unas cuantas fotos. 

Comes donde te dice Tripadvisor, planeas el itinerario según el primer post que aparezca en Google, “Qué ver en (sitio)” y te juntas con gente igual de extranjera que tú.

No digo que esté mal, yo misma lo he hecho, pero existen otras alternativas más interesantes.

Entiendo que a veces sólo se disponga de un día para visitar una ciudad y quieras hacerlo a toda pastilla. Pero yo, antes de recurrir a eso, preferiría estar más tiempo en una ciudad y dejar la siguiente para otro viaje.

Pero como digo siempre, cada uno tiene unas preferencias e invierte su tiempo en lo que le apetezca. 

Improviajar, mi manera de viajar

Lo llamo improviajar porque voy improvisando. No tengo nada o casi nada planeado a largo plazo. Porque nunca sé cuan bonito va a ser un lugar o cómo me voy a sentir cuando llegue.

La mayoría de las personas sensibles somos capaces de sentir una energía positiva o negativa del lugar.

Me ha pasado que tenía planeado estar por unos días en un destino, y nada más llegar ya estaba deseando salir corriendo de allí, pero me he tenido que esperar todo ese tiempo a pesar de que no me encontraba a gusto. 

O por el contrario, he preferido perder el dinero del hostel e irme lejos.

Puede parecer extremista o exagerado, pero si a ti también te pasa no te preocupes, no te avergüences de querer desaparecer. Siempre hay que seguir el instinto animal que aún conservamos.

Te he contado la parte negativa, pero la ventaja de improviajar es la parte positiva.

Amo tener esta flexibilidad para quedarme más tiempo en los lugares que me atrapan, en el buen sentido.

Sentirse en armonía es una sensación que debemos aprovechar. Se llama V I D A.

Y soy partidaria de sentirlo con toda el alma.

Improviajar es para ti si…

Tienes una cierta flexibilidad de tiempo
Quieres sentirte libre
No eres un maniático del orden
Quieres salir de tu zona de confort
Te gusta juntarte con gente local
Viajar rápido te agobia
No antepones tus miedos al deseo
Eres independiente

Perdiéndome por senderos, sin prisa

Cómo Improviajar sin planear

La técnica que suelo seguir es reservar por una noche, quizás por dos si me he informado antes del lugar y creo que me va a poder gustar.

Normalmente reservo por Booking porque tiene muchos alojamientos con cancelación gratuita hasta pocos días antes de la entrada.

Durante el primer día tanteo el alrededor, aunque ya con pisar el suelo y una primera impresión, puedes darte cuenta si te sientes bien o no.

Cuando encuentro un lugar que me trata bien y me permite sentirme libre, me quedo. Busco un alojamiento más barato preguntando a locales, uso Coachsurfing, voluntariado o cualquier otra opción barata para alargar la estancia.

Y así es como sin querer me quedé 3 semanas en el mismo pueblecito de Panamá, por ejemplo.

Beneficios de Improviajar

Sabes que alguna vez has viajado a algún destino y no has disfrutado al máximo porque no era como imaginabas. Quizás demasiada gente, sitios muy turísticos, playas sucias en lugar de cristalinas…

Esto se acabó improviajando. Porque cuando te encuentres un destino así, te esfumarás cambiando el rumbo.

Por otro lado, cuando estás donde quieres estar, tu percepción del alrededor cambia por completo.

  • Estás más interesado por conocer el lugar
  • Te relacionas con gente local, que es lo mejor que puedes hacer para dejarte llevar
  • Vibras con más intensidad
  • Si permaneces mucho tiempo empiezas a vivir, no a viajar
  • Descubres lugares que no encuentras en Internet
  • Al no tener nada planeado no tienes expectativas, no puedes comparar y todo sale rodado
  • Viajas más feliz porque sabes que siempre tienes la opción de elegir dónde estar, y has elegido estar justo ahí

Viajar sin planes

Encontrando tesoros mientras improvisaba por la jungla

Enamórate de Improviajar

Lo más importante es que estés abierto a todas las sensaciones que puedas sentir en cada lugar. Dejarte llevar por cada estímulo que experimentes sin juzgar.

Solo así descubrirás la esencia de cada rinconcito del mundo.

Al no tener casi nada controlado te encuentras todo el tiempo fuera de tu zona de confort. Esto ayuda a superar muchos miedos porque todo se intensifica. Un pequeño problema puede experimentarse como un problemón, y aprendes a solucionarlo.

Pero lo positivo de esto es que aprendes a gestionar situaciones bajo presión, aprendes a improvisar. A sacarte ese «As» de la manga que no sabías que tenías y usar tus mejores cartas.

Vas viendo que cada vez eres más capaz de adaptarte a los lugares, algo que antes hacia que te sintieras incómodo.

Olvídate de las prisas, de no llegar a ese autobús que te lleva a otro autobús que tienes que coger antes de que se haga de noche…

Prueba a improviajar aunque sea por un par de días y descubre nuevas sensaciones.


Me gustaría saber que pensáis sobre este nuevo concepto, esta forma de viajar.

¿Crees que Improviajar es para ti?